“Ensalzar las virtudes de nuestra Patrona es un privilegio del que siempre me sentiré orgullosa”

wpid-20130616_131940.jpg¿Qué supone para Usted pregonar a la Virgen de Gracia?
El poder ensalzar las virtudes de nuestra Patrona ante mi pueblo es un gran privilegio del que siempre me sentiré muy orgullosa. Sin duda alguna, el día 10 de septiembre de 2013 será una fecha más que añadir a mi calendario de momentos inolvidables.

¿Nos puede contar alguna anécdota que haya surgido mientras ha estado haciendo el pregón?
Toda mi familia ha estado tan inmersa en la preparación de mi pregón que este verano han sido varias las ocasiones en las que mi marido ha llegado de trabajar recitando pequeños fragmentos del mismo, lo cual hacía que siempre se nos escaparan unas risas.

¿Qué recuerdo le queda del momento en el que te lo propusieron?
Al igual que cada año, cuando tengo conocimiento de la persona encargada de pregonar a nuestra madre siento una gran alegría, jamás pensé que algún día yo tendría ese gran honor, por lo que, en ese momento, tal como dije en mi presentación, fueron muchos los sentimientos que nacieron en mí en ese instante: emoción, nervios, fervor y reconozco que también un poco de miedo por la difícil tarea que se me encomendaba.

¿Qué relación tiene con su presentadora?
El vínculo que me une a María Rita es el resultado de una relación cercana, forjada por la admiración mutua y el cariño. Su compañía y conversación siempre me transmiten serenidad y despierta en mí un gran interés ante sus extensos conocimientos. Hace ya 6 años, María Rita me eligió para ser su presentadora en una conferencia en la que ella era la ponente, con motivo de la Coronación. Ella confió en mí en ese momento y ahora soy yo la que confía y agradece que haya aceptado ser mi presentadora.

De aquí al pregón, ¿le pueden surgir nuevas ideas para incluir en el texto?
La preparación de mi pregón ha sido minuciosa y precisa, fruto de muchas reflexiones y charlas con la Virgen en las que ella me ha ido guiando y me ha ayudado a redescubrir el gran amor que siente hacia nuestro querido pueblo. Es el resultado de mucha dedicación y desvelos.
He estado perfilándolo hasta hace escasas semanas y tengo la convicción de que cada palabra, cada frase y cada poesía ha surgido de lo más hondo de mi corazón, por lo que ya está concluido.

¿Lo ha ensayado con alguien?
Con mi marido y mis hijas. Han tenido gran paciencia al escucharme pero sobre todo me han demostrado la ilusión que ha supuesto para ellos.
¿Qué nos puede adelantar del pregón?
Está hecho con el corazón en la mano y la fe que mueve a todo cristiano. El hilo conductor sobre el que he ido entretejiendo mi pregón es la devoción mariana que sentimos los benamejicenses.

¿Qué supone para usted las fiestas patronales de Benamejí?
Para mí siempre son los mejores días del año. Ya desde pequeña esperaba con entusiasmo estas fechas y más aún cuando fui madre y comencé a transmitir a mis hijas el amor que siento a la Virgen de Gracia. Todavía recuerdo lo difícil que me resultaba que mantuvieran su atención en la novena.
Las fiestas patronales de Benamejí son sinónimo de reencuentro y convivencia con amigos y familiares a los que nos une el amor a nuestra patrona.

¿Qué recuerdo tienen de la coronación de la Virgen en 2007?
Todo el pueblo estaba guiado por un mismo sentimiento. Cada uno de los benamejicenses se volcó en la preparación de este gran día.
Vivimos más intensamente nuestra fe, la cual acrecentamos con las charlas de formación y las peregrinaciones que se sucedieron durante este año, nos solidarizamos con el prójimo y todo ello se manifestó en el preciso momento en el que todo un pueblo coronó a su virgen. Un día inolvidable, indescriptible y marcado con el oro del amor.

¿Qué representa la imagen de la virgen para usted?
La virgen de Gracia para mí es sosiego, paz, riqueza interior. Es fe en mi sentir, es amor y por encima de todo, es protección. Su vida es ejemplo de mujer, de madre y de disponibilidad ante Dios.

¿Qué le pediría a los benamejicenses de cara a las fiestas patronales?
En estos momentos tan difíciles que estamos viviendo, yo le pediría a los benamejicenses que se acogieran a los brazos de la Virgen y sintieran su gran protección, rezándole y acudiendo a ella. Espero que sean unos días de unión, solidaridad, alegría y agradecimiento por las gracias que la Virgen otorga a su pueblo.

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